24 ene 2012

2012 del Año de la Neurociencia

El Consejo de los Diputados respaldará la celebración en 2012 del Año de la Neurociencia en España. El objetivo es impulsar la investigación en esta área y fomentar su divulgación entre los ciudadanos.

En los últimos 20 años ha crecido considerablemente el número de equipos dedicados a la neurociencia en España, así como las publicaciones científicas en la materia. Sin embargo, las repercusiones en los medios de comunicación son escasas: "el objetivo es que las personas de a pie sepan que existe la neurociencia, ofrecerles formación", señaló Mara Dierssen, investigadora del Centro de Investigación Genómica de Barcelona. Esta ciudad acogerá la VIII Conferencia Bienal de la Federación Europea de Sociedades de Neurociencia (FENS), que se celebrará del 14 al 18 de julio de 2012.

Durante el año se celebrarán actividades de diverso tipo como talleres, seminarios, exposiciones y conferencias organizadas por diferentes instituciones científicas. El Parque de las Ciencias de Granada, en colaboración con la Fundación de Neurociencias de Nueva York, acogerá la exposición: "Brain. The inside Story", que ofrece un recorrido por el cerebro y todo lo relacionado con él: el pensamiento, los sentimientos, la memoria, la esperanza y los sueños.

Por otro lado, la FENS ofrecerá ayudas de más de 1.000 euros a aquellas instituciones que quieran organizar un evento durante la semana de divulgación de cerebro, un acontecimiento que se celebra cada año a nivel mundial.

18 ene 2012

Neurociencia aplicada a la educación

Por: Horacio A. Krell

Las neurociencias detectan cómo se forman los hábitos y la neuroeducación enseña cómo se cambian, se adquieren o se suprimen. Controlarlos es un mito porque al hacerlo se los repite, como en la frase
no pienses en un elefante. Lo primero que hacemos es pensar en él.

Aprender es modificar el cerebro para que se adapte a los cambios. Aprendizaje y evolución son sus armas para enfrentar los desafíos y su plasticidad neuronal reformatea el sistema nervioso con la experiencia y el conocimiento, y los aloja en la memoria.

Un recuerdo no es más que una asociación de neuronas convocadas por un estímulo.

Una memoria implícita. Aprendizaje y memoria son aliados estratégicos. La memoria implícita ejecuta acciones a nivel inconsciente, la explícita es una memoria consciente. El hábito es una creación implícita que exige poco esfuerzo, porque se repite cómodamente y en piloto automático.

La ventaja del hábito es que no esfuerza la voluntad, es una memoria perfecta que se repite. Recordar explícitamente es más difícil, los hábitos se usan sin advertirlos. Sin ellos habría que pensar hasta para respirar. El hábito se perfecciona con la repetición. Sin motivación y entrenamiento no se consolida y se tratara tan sólo de un intento fallido.

La corteza prefrontal organiza la secuencia de tareas necesarias para ejecutar un plan y alcanzar un objetivo. Con la atención selectiva activa la memoria operativa e inhibe otras. El aprendizaje asociativo sobre relaciones causales se basa en el orden, la contigüidad temporal, espacial y la contingencia entre las respuestas y los estímulos (ER).

Lóbulos prefrontales y ganglios basales. En el reflejo condicionado descubierto por Pavlov la clave es el ambiente, en el condicionamiento voluntario importa la motivación.

Las conductas motoras son aprendidas y se perfeccionan con la práctica. Al principio son imprecisas. Un programa instintivo se puede modificar con estrategias cognitivas, con participación de la memoria explícita, hasta que el cambio finalmente se automatiza y se vuelve implícito. Los estudios con neuroimágenes confirman que, a medida que se construye una destreza motora, la actividad basal aumenta al tiempo que la actividad prefrontal disminuye.

Primero funciona la asociación sensorial, luego la asociación motora. La conexión prefrontal participa en el momento del aprendizaje con reglas explícitas para aprender la secuencia, pero, a medida que se automatiza, los ganglios basales controlan la ejecución, sin requerir un control consciente.

Hábito es un aprendizaje que no se basa en el saber, sino en conexiones automáticas de (E-R). La secuencia se inicia más automática y compulsivamente que en las destrezas motoras, que se desencadenan de modo más voluntario. Muchos hábitos apenas requieren acciones motoras. Su aprendizaje, como el pavloviano, desencadena respuestas inflexibles no orientadas a la meta como la respuesta instrumental y una vez establecidas, no requieren la retroalimentación que guía a la instrumental y están más controlados por el contexto.

Son aprendizajes resistentes a su rápida devaluación o extinción, porque la respuesta está controlada mucho más por los estímulos que la preceden y mucho menos por los que la siguen.

La resistencia al cambio. Proviene de evitar el esfuerzo intelectual que el cambio representa. Sin el control por contacto con la realidad el error se convierte en hábito. El futuro puede ayudar a crear buenos hábitos si existe la visión magnética del objetivo. La mente es como el campo, ambos producen lo que se siembra en ellos.

Un hábito se crea al darle prioridad, planearlo, ejecutarlo y controlarlo. La actitud vale tanto como la aptitud. El hábito de la habilidad enseña a hacer, el de la actitud las ganas de hacer, de empezar y perseverar. Hay que formarlos en la infancia, el niño es el padre del hombre. El peligro son los malos hábitos. Cada uno crea los hábitos que luego lo forman.

Concentrar la energía en el cambio. Cotejar lo nuevo con lo viejo activa la energía de la corteza prefrontal que se conecta con el circuito del temor donde interviene la amígdala.

Un cambio importante consume mucha energía. Para evitar que triunfe la rutina se deben generar nuevas rutas. Para incentivar el aprendizaje hay que llamar la atención con propuestas sugestivas, que el cerebro cree soluciones sin que le sean impuestas.

No existe segunda oportunidad para la primera impresión. El momento crucial para entender es interno. Para eso la idea debe ser presentada en un formato original y frecuente para que refuerce la concentración y rompa el equilibrio que conduce a más de lo mismo.

Energía individual y social. La mayor parte del trabajo se hace colaborando y los resultados dependen de que las relaciones sean satisfactorias y equitativas. La cooperación da prioridad a los beneficios globales sobre los personales. El mecanismo de refuerzo social es la motivación intrínseca, mientras que la recompensa económica es extrínseca. Ambos activan áreas del bienestar que junto a la justicia social y el respeto ayudan a aprender y a disparar conexiones neurales que focalizan la atención en las nuevas ideas.

La falta de respeto o exclusión producen dolor, dificultan la habilidad de pensar, y liberan cortisol, una sustancia nociva que despierta neurocircuitos de aversión, temor y rechazo.

Un valioso recurso es enfocar la atención en la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejorar la sintonía entre los hemisferios cerebrales. Al revés, el desánimo y la ira, hacen que las decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente llevar la atención a lo tiene la capacidad de serenar el estado mental.

La palabra es otra forma de energía. La tomografía de emisión de positrones visualiza cómo las personas que se hablan a sí mismas de una manera más positiva consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral. Las palabras activan núcleos transformadores del miedo.

¿Cómo actúan los fármacos? Las neuronas se comunican entre sí liberando moléculas de dopamina, un neurotransmisor de los buenos. Las personas con ADHD emiten dopamina pero ésta es prontamente removida y su efecto dura poco. El fármaco evita que sea barrida y persista por más tiempo. Son como los anteojos que ayudan mientras se tienen puestos.

La droga sirve para concentrarse, regular la impulsividad pero no cambia la personalidad.

Se puede hacer mucho desde lo educativo: aprender a administrar el tiempo y un método de estudio. Si alguien es desordenado, la medicación no ordenará sus papeles.

Los principios del cambio. Sólo se cambia fácilmente lo que es sencillo. Para cambiar un comportamiento hay que cambiar el patrón mental que lo genera. Al principio uno puede dejar un hábito pero lo extraña y vuelve a él. Para pensar y vivir mejor es necesario activar los neurotransmisores químicos del bienestar que armonizan el sistema emocional.

En pocos días es posible dar un gran paso en la forma de pensar. La neuroplasticidad es el recurso físico. El cerebro hace que el resto funcione, da las órdenes pero es educable. La mente es su parte invisible, nos brinda pensamientos, ideas y los niveles de conciencia. Los programas subconscientes se graban y automatizan creando hábitos por repetición.

Supermercado personal. Hay un sitio donde comprar, estrenar y disfrutar cada día de forma gratuita y divertida, de un modo feliz, nuevo y único ya que cada día es diferente.

La cuestión es reconocer lo que está mal y qué se debe cambiar. Un mal hábito, pese a que perjudica física, emocional, espiritual o socialmente, se repite. Es necesario explicitar lo que se desea cambiar y trazar una ruta para que el reloj biológico se acostumbre.

El propósito del cambio acelerado en 21 días es reprogramar la forma de hacer algo luchando contra uno mismo y lograr el deseo de hacerlo en forma natural como si siempre se hubiera hecho así. Los hábitos no cuestan si el cuerpo los asimila naturalmente.

¿Cómo implementar hábitos? Tan difícil como cambiar hábitos es implementar nuevos y acostumbrar al cuerpo a hacer lo que nunca hizo. La constancia y la dedicación de mejorar la calidad de vida son el motor de los cambios radicales. La felicidad es una decisión de hacer lo que nos motiva convirtiéndolo en hábito, quitándole el espacio a la depresión.

Cuidar los pensamientos: La mente es un intérprete fiel de lo que percibe, lo traduce en impulsos eléctricos y crea respuestas. Hay gente que ve los problemas en forma de caos, otros como algo complicado y algunos como una oportunidad.

El cuerpo pide que no retrasemos los cambios, si pensamos a corto plazo es mucho más saludable que pensar en un futuro incierto. El cerebro crea nuevos caminos si se lo bombardea con acciones nuevas. William James decía que uno tiene que hacer algo 21 días para que se convierta en un acto subconsciente. Cuando aparece un fracaso, el ejercicio es encontrar cinco cosas por las cuales dar gracias. Cada día tiene sus puntos buenos.

Debemos aceptar que vivimos en tiempo presente, que está bien disfrutarlo y que por algo se lo llama regalo. Hay que hacer cosas que contribuyan al futuro, pero disfrutar de las cosas que dan felicidad y revisar las metas para conciliarlas con los actos placenteros.

También hay meditaciones para ser más positivos sobre el futuro y a darle más valor a vivir en el hoy y a nutrir las relaciones. Al cambiar los hábitos negativos por positivos uno se convierte en otro. Elige algo concreto. Hazlo tres veces al día durante 21 días sin preocuparte de otras mejoras y el cerebro creará el surco neurológico del nuevo hábito.

Un pensamiento de éxito repetido genera una acción. Una acción de éxito repetida genera un hábito de éxito. Un hábito de éxito repetido genera un carácter exitoso. El día 22 es el día en que la acción se hace hábito o ese día en que el hábito negativo desaparece.

Neuroprogramación de hábitos. La clave es la proactividad, creer que uno puede cambiar las cosas, que no está condicionado. Al mismo tiempo es necesario conocer la razón de ser, la misión en la vida. La persona reactiva reacciona, el proactivo elige primero lo primero, lo importante a lo urgente. Para la ley de Pareto el 20% de los factores producen el 80% de los resultados. Hay que entender por qué se quiere el hábito y darse 21 días para lograrlo y aceptarlo o pensar que no era para uno. Es un ganar-ganar donde nunca se pierde.

Darle lugar en tu agenda. Si llueve o se durmió, reprograme la práctica para la noche.

Identificar los refuerzos. Los hábitos se conectan. Despertar y acostarse temprano se relacionan, igual que el ejercicio y la alimentación sana.

La ley de Murph. Afirma que todo puede salir mal. La solución es anticiparse y ser previsor en los detalles.

Hacer un seguimiento. Es una forma de rendirse cuentas a uno mismo.

Auto confianza, entusiasmo e ilusión son activos emocionales que movilizan la zona prefrontal, sede del pensamiento avanzado donde se inventa el futuro y se valoran las alternativas y estrategias para encarar los problemas y tomar decisiones.

Cuando el corazón quiere, la mente le muestra el camino. Hay que entrenar la integridad honrando la propia palabra. Si alguien dice voy a hacer esto y no lo hace altera físicamente su cerebro. El mayor potencial es la conciencia. Aceptando lo que somos y lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es la clave. Sin fe el temor produce la violencia que destruye. Creer en uno mismo es la fórmula de la creación.
La testosterona afronta la crisis

• Esta hormona se encuentra en mayores concentraciones en los hombres
• A iguales niveles de esta sustancia, hombres y mujeres aceptan los mismos riesgos

Un financiero gesticula ante una pantalla con uno de los
índices económicos en Manila. (Afp)

NURIA BAENA
Miércoles 02/09/2009

MADRID.- Si usted es muy aficionado a invertir sus ahorros en bolsa o a tomar decisiones financieras arriesgadas vigile sus niveles de testosterona, ya que podría ser la que le empuja a 'tirarse a la piscina'. Esto es lo que apunta un estudio publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), que defiende que los niveles de esta hormona, asociada con anterioridad a comportamientos competitivos, dominantes y arriesgados, explicarían la diferente actitud que muestran hombres y mujeres frente a los riesgos financieros así como a la hora de elegir una carrera profesional dentro del sector bursátil o bancario.

Los autores de este trabajo, dirigidos por la profesora Paola Sapienza, de la Kellogg School of Management de la Universidad Northwestern (EEUU), apoyaron su investigación sobre una muestra de 550 alumnos que cursaban un máster MBA en la Booth School of Business de la Universidad de Chicago (EEUU). Los estudiantes estaban familiarizados con los riesgos financieros debido a sus estudios y muchos prosiguieron carreras en este campo tras su graduación. Además, se trataba de un grupo con edades homogéneas, una base educativa y cultural similar y una condición socioeconómica parecida, por lo que quedaron minimizadas otras variables no biológicas.

Para medir su inclinación al riesgo, los participantes se enfrentaron a un juego de ordenador en el que podían optar entre una recompensa asegurada o una lotería arriesgada con un premio potencial alto. Debían elegir repetidamente entre el azar y el premio garantizado según iban incrementándose las cantidades a obtener. Además, para medir los cambios en los niveles de testosterona durante ese periodo, se tomaron muestras de saliva antes de empezar a jugar y una vez concluido el experimento.

Así, las personas más aficionadas a correr riesgos eligieron lo desconocido más a menudo, mientras que las personas precavidas se decantaron antes por la ganancia segura. Entre los participantes, los hombres evidenciaron menos temor al riesgo que las mujeres y revelaron mayores índices de testosterona en la saliva, aunque aquellas con niveles de testosterona similares a los de los hombres mostraron la misma inclinación a correr riesgos que ellos.

Influencia en la carrera profesional


En opinión de los investigadores, los niveles de testosterona también podrían influir a la hora de elegir una carrera financiera arriesgada, ya que los individuos con mayor concentración de esta hormona y menor aversión al riesgo fueron, tiempo después, más dados a elegir carreras financieras de riesgo tras su graduación, independientemente de su género.


Tal y como explica Paola Sapienza, "en general las mujeres son más reticentes al riesgo que los hombres a la hora de tomar decisiones financieras importantes, lo que puede afectar a la elección de carrera profesional. Por ejemplo, en la muestra sobre la que basamos nuestro estudio el 36% de las estudiantes del MBA eligió carreras financieras de riesgo frente al 57% de los hombres. Queríamos explorar si estas diferencias de género están relacionadas con la testosterona, una sustancia que, por lo general, existe en una mayor concentración en los hombres".

Para Luigi Zingales, otro de los autores, este estudio posee importantes implicaciones sobre cómo los niveles de testosterona pueden influir en la aceptación de riesgos en los mercados financieros, ya que muchos de estos estudiantes llegarán a desempeñar un papel importante en este sector. Además, este trabajo puede aportar luz sobre las diferencias de género a la hora de elegir carrera profesional, por lo que próximos estudios deben explorar los mecanismos a través de los cuales la testosterona afecta al cerebro, concluye el investigador.

24 jul 2011

Revista Trabajo de la OIT

Revista Trabajo de La OIT

12 jul 2011

Inteligencia emocional

Inteligencia Emocional

7 jul 2011

Aroma de feromonas, un nuevo arma de seducción

Todos los sentidos están expuestos y activados para el realce del placer sexual. Pero cuando se trata de ligar, el olfato se convierte en el protagonista, por encima de la vista o el tacto. ¿Sabías que te puedes enamorar de alguien solo por su olor natural?

Pues sí. Según una investigación publicada en la revista 'Journal of Neuroscience', las feromonas producen una reacción en el hemisferio derecho del cerebro, donde se concentran el olfato y las respuestas sociales y emotivas.

El olfato influye de una forma muy poderosa en el atractivo sexual de una persona. Es el único de los cinco sentidos que viaja directamente a la corteza cerebral, que es, entre otras cosas, donde se inicia el estado emocional de enamoramiento.

Sin duda hay olores que nos provocan respuestas muy positivas y nos mantienen receptivos y con interés a la persona que lo porta; por tanto podríamos decir que los olores constituyen potentes estímulos sexuales.

Sin embargo, se trata de un olor imperceptible que envuelve el cuerpo y actúa como un imán, provocando una sensación de atracción subliminal que aumenta la libido y que activa la excitación sexual.

Las responsables de que sintamos una especial atracción sexual por determinadas personas son las feromonas. Estas sustancias son generadas por nuestro propio cuerpo de manera natural, se localizan en las glándulas de la axila y en los alrededores de los órganos genitales. Estas sustancias envían fuertes señales que son recibidas por el órgano vemeronasal (OVN), que se encuentra dentro de la nariz. El OVN transmite estos mensajes a la parte del cerebro que gobierna las sensaciones humanas más básicas, como alegría, cólera, amor, odio y despertar sexual.

Perfume afrodisíaco
Así que las feromonas humanas son una sustancia química producida naturalmente en mayor o menos medida por todos los hombres y mujeres. Son sustancias de atracción sexual que estimulan los sentidos y generan un aumento de confianza. De manera natural y a nivel no consciente, todos nos comunicamos con otros hombres y mujeres, lo notemos o no.

Esto sucede así puesto que las feromonas humanas son detectadas y retransmitidas al hipotálamo en el cerebro, a través del OVN.

En los seres humanos, los feromonas se activan en la pubertad. Los hombres y las mujeres producen cantidades variables de feromonas "masculinas" como la androsterona y el androsterol, pero solamente las mujeres segregan las feromonas "femeninas" de la cópula.

Aunque no somos conscientes de las feromonas de otra persona porque, como decía, no podemos olerlas, estas sustancias tienen un impacto importante en nosotros y en consecuencia provocan una reacción de tipo sexual. Algo así como el amor a primera vista, que más bien se trataría de amor a primer olfato.

Diversos estudios han demostrado que tanto hombres como mujeres con secreción de feromonas más altas poseen un mayor atractivo sexual y son percibidos por el resto como seres dominantes; también son más respetados.

En1986 el Dr. Cutler, Director del Instituto Athena de Pennsylvania, realizó una de las primeras experiencias científicas con feromonas humanas y comprobó su existencia y el efecto que producen. Encienden el impulso sexual, aumentan la fertilidad y ayudan a regular los ciclos menstruales de las mujeres. Su propio nombre lo indica, ya que proviene de dos palabras griegas: pheran (transferir) y hormas (excitar).

[Relacionado: Claves para volverle loco (de deseo)]

La ciencia y la tecnología han permitido ir más allá en la experimentación con dichas sustancias. Tanto es así, que desde hace ya varios años se producen en laboratorios para su posterior comercialización, donde los resultados despejan cualquier duda sobre la influencia de su utilización para lograr una mejor atracción sexual hacia hombres y mujeres.

Es el caso de Logistics, que comercializa Phiero Woman y que anteriormente ya había desarrollado Phiero Premium para hombres. Este laboratorio ha patentado una fórmula única -"discreta, interesante y sensual"- que incorpora a su fragancia, elaborada con ingredientes naturales de primera calidad, cuatro tipos de feromonas.

Con la combinación de estas cuatro feromonas se produce un aumento muy superior de la autoestima femenina, lo cual repercute en una mayor sociabilidad de las mujeres que lo utilizan gracias a sus efectos afrodisíacos. ¿Qué opinas? ¿Te atreverías a usarla para potenciar tu atractivo sexual?

Publicado en:

http://es.tendencias.yahoo.com/blogs/con-derecho-a-roce/aroma-feromonas-un-nuevo-arma-seducci-n-132536176.html

5 jul 2011

Adaptación al cambio, mejor futuro

Es impresionante constatar hasta qué punto las personas con un juicio formado se aferran a él y prefieren que todo sucumba a su alrededor antes de aceptar que la vieja convicción ha dejado de expresar la realidad de las cosas; que su opinión es arcaica e inservible.

Ocurre así con el concepto de la esperanza de vida, que va mucho más allá de la edad de jubilación para afectar a los horarios del trabajo, los estudios, la educación de los hijos, del entretenimiento y retiro personal. ¿Se ha enterado alguien de que la esperanza de vida se prolonga unos dos años y medio cada década desde 1840? ¿Alguien ha hecho el levísimo esfuerzo de conocer que los hijos o nietos nacidos en torno al
o 2000 serán casi todos centenarios? ¿Alguien está sacando las conclusiones necesarias del hecho innegable de que la esperanza de vida no solo aumenta ininterrumpidamente, sino que ya no lo hace gracias a la lacerante mortalidad infantil, sino debido a que no se muere la gente mayor?

Como ha señalado uno de los mejores demógrafos y matemáticos del momento, James Vaupel, la tasa de mortalidad de los que tienen 80 años o más está descendiendo un dos por ciento anual en la mayoría de los países. Es abrumadoramente descabellado que los dirigentes sociales sigan manteniendo que no deben tocarse los horarios de trabajo, la edad de jubilación o el tiempo dedicado al cuidado de los hijos, como si nada de lo dicho anteriormente hubiera pasado.

¿Es posible tal cerrazón cuando está comprobado que, si
el siglo pasado fue el de la distribución de la riqueza, el actual será el de la distribución del trabajo? Veamos el pasado y presente de la realidad. Hoy por hoy, la gente dedica unas dos décadas a prepararse para su vida futura; con suerte le toca luego dedicar otras dos décadas a compartir su trabajo duro durante ocho o diez horas diarias con la educación de los hijos; seguir pagando después la hipoteca cuando sus hijos ya no necesitan el cuidado incesante de antaño; por fin pueden retirarse en condiciones de buena salud, durante dos décadas redundantes en términos biológicos.

Señal de tráfico del Reino Unido y que en un futuro deberemos incorporar en nuestra geografía (imagen: usuario timojazz de Flickr).

¿De verdad no se le ocurre a nadie que puede generarse el mismo producto nacional y algo más adecuando la redistribución del tiempo de ocio, trabajo, cuidado de los niños y retiro a raíz del continuo aumento de la esperanza de vida? Se podría, por ejemplo, extender la edad de jubilación compensando a los interesados con menos horas de trabajo durante su juventud para que pudieran dedicar más tiempo a sus hijos y a los estudios. Resulta que no se han eliminado los daños perversos de la senectud, pero sí se han retrasado en el tiempo, y no tiene perdón de Dios dejar a los mayores a la merced del azar y el aburrimiento inacabable cuando se disfruta de plena o casi plena salud.

Debiéramos replantearnos de nuevo la distorsión que se produce en el ámbito y vocación de determinadas profesiones, como la defensa de intereses establecidos por los agentes sociales y políticos. Se los eligió en su día para que, efectivamente, fueran garantes de determinados intereses establecidos; pero también para que fueran gestando una adecuación paulatina de las instituciones y de aquellos intereses al cambio ocurrido.

No pueden, para citar el ejemplo que ahora nos hace reflexionar, no darse por enterados de que la esperanza de vida ha aumentado de modo insospechado y de que esto afecta a la distribución del trabajo, la educación, el ocio y el entretenimiento. Los humanos, al contrario de otras especies, han sobrevivido porque supieron decidir en cada momento no solo si era mejor hacer frente a los desafíos o, por el contrario, huir del depredador, sino prever el futuro.

Eduard Punset. 26 de junio 2011
http://www.eduardpunset.es/13136/general/adaptacion-al-cambio-mejor-futuro